Karlos Arguiñano es, sin lugar a dudas, uno de los rostros más emblemáticos y queridos de la pequeña pantalla en nuestro país. Tras 38 años enseñando a cocinar a los espectadores, el chef vasco ha hablado abiertamente sobre su futuro profesional y ha adelantado cuándo tiene previsto apagar los fogones de la televisión definitivamente. Lo ha hecho durante una charla con Juan y Medio en el programa Dos y medio de Canal Sur.
Un merecido descanso a la vista
Durante la entrevista, el presentador de Cocina abierta de Karlos Arguiñano reflexionó sobre su extensa trayectoria, que comenzó a finales de los ochenta en la televisión autonómica vasca antes de dar el gran salto a nivel nacional. A punto de cumplir 78 años el próximo mes de septiembre, Arguiñano confesó que ya tiene en mente una fecha para su jubilación. Su objetivo inicial es retirarse al alcanzar los 80 años, lo que situaría su adiós televisivo en torno a 2028. No obstante, el cocinero dejó la puerta abierta a continuar un poco más, hasta los 81, siempre y cuando su estado de salud y su energía se lo permitan.
El guipuzcoano afronta esta futura etapa con total naturalidad y gran sentido del humor. Según explicó, una vez superada la barrera de los 70 años es momento de disfrutar del tiempo libre, asegurando que a lo único que le tiene verdadero temor es a la enfermedad y al sufrimiento físico, pero en ningún caso al hecho de dejar de trabajar.
Joseba Arguiñano, el relevo natural
Los fieles seguidores de su programa diario en Antena 3 no tienen de qué preocuparse, ya que el relevo generacional está más que asegurado. Desde hace un tiempo, la cadena ha ido introduciendo de forma progresiva a su hijo, Joseba Arguiñano, quien ya se encarga de conducir el espacio culinario todos los viernes y asume el mando en solitario durante las vacaciones estivales de su padre.
Esta transición paulatina garantiza la continuidad de uno de los formatos más longevos y exitosos de la televisión española, permitiendo que el inconfundible estilo de la familia Arguiñano siga acompañando a la audiencia a la hora de comer, incluso cuando el patriarca decida disfrutar de su merecido retiro.
Escribe un comentario