El magacín matinal Vamos a ver continúa consolidándose en la parrilla de Telecinco, y lo hace dejando claro que no tiene reparos a la hora de tomar decisiones editoriales contundentes. En los últimos días, el formato de Mediaset ha generado numerosos comentarios tanto por su postura ante la actualidad política como por sus llamativos reportajes a pie de calle.
Defensa del periodismo frente a Moncloa
Uno de los momentos más comentados de la semana ha sido la firme postura del programa respecto a las intervenciones de Pedro Sánchez. Durante el tratamiento de temas candentes como el caso Koldo y la situación judicial del hermano del presidente, Patricia Pardo interrumpió el debate en plató para lanzar un mensaje directo al jefe del Ejecutivo.
La presentadora explicó a la audiencia el motivo por el cual el espacio decidió no retransmitir la reciente comparecencia de Sánchez desde Los Gallardos (Almería), motivada por un incendio en la zona. El detonante fue la prohibición de aceptar cuestiones por parte de la prensa. Pardo defendió que preguntar es un derecho de los ciudadanos y no un privilegio periodístico, concluyendo que el programa se negaba a emitir un discurso unilateral sin posibilidad de réplica.
Un peculiar examen médico
Pero la actualidad política no es lo único que ha centrado la atención del matinal. En un tono completamente distinto, Vamos a ver quiso comprobar de primera mano en qué consisten las nuevas directrices impulsadas por el equipo de Donald Trump para el ejército estadounidense, que buscan medir los niveles de testosterona en soldados mayores de treinta años.
Para ello, el reportero Paul Lecumberri y su cámara acudieron a la consulta del urólogo Fernando Salas. Tras someterse a un análisis de sangre, el especialista médico confirmó que ambos trabajadores gozaban de unos niveles excelentes, bromeando con que estarían más que listos para alistarse. Desde el plató, Patricia Pardo aplaudió la valentía de sus compañeros por prestarse a este inusual experimento televisivo.
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