Cocó no encaja en las expectativas del resto y no entiende por qué. Todos a su alrededor insisten en llamarle Aitor pero no se reconoce
Rachid vive en el barrio de El Infierno, concretamente en una antigua Fábrica de Muerte, tal y como él la llama
La vida de Laura se hunde entre los cuidados de su padre enfermo y un trabajo que no es lo suyo