Un escritor de radionovelas se interna en un centro para curar sus nervios
Un asustadizo escritor de radionovelas de terror se interna en un centro para curar sus propios nervios. Allí es confundido, por error, con un taxidermista que aspira a recibir una cuantiosa herencia familiar.
A finales de los años 30, cuando el cine mexicano empezaba a consolidarse como una de las grandes industrias emergentes del continente americano, sus profesionales y estrellas comenzaban ya a hacerse un nombre en el mundillo del séptimo arte. Es el caso del actor Joaquín Pardavé, iniciado en el mundo del teatro pero que supo demostrar su enorme permeabilidad al pasar sin ningún tipo de problema de las tablas a los platós y del cine mudo al sonoro, convirtiéndose en uno de los iconos de la comedia del momento.
Tras ''La tía de las muchachas'', Pardavé volvía a trabajar bajo la dirección de Juan Bustillo Oro, con quien se establecería una complicidad que se alargaría en los años en más de una decena de películas, entre ellas ''Ahí está el detalle'' o ''El que tenga un amor''. Es digna de mención también la aportación como productor de Jesús Grovas, cuya colaboración con el director (consolidada en la productora Grovas-Oro Films) daría lugar a una trentena de títulos.
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