Estamos en Suecia, a mediados del siglo XIX. Un misterioso mago e hipnotizador llamado Emanuel Vogler viaja con su pequeña compañía teatral ambulante, formada por una anciana bruja, experta en pócimas de amor, y la esposa de Vogler, que ejerce como su ayudante vistiéndose de hombre. Cuando llegan a una pequeña población sueca, los poderes fácticos de la localidad querrán poner a prueba los presuntos poderes del mentalista y organizarán una demostración pública.
Toda una reflexión sobre la ambigüedad entre el bien y el mal, mediante un planteamiento trascendente tan propio de su director. Después de los éxitos críticos de ''Fresas salvajes'' y ''El séptimo sello'', el cineasta Ingmar Bergman vuelve a reflexionar sobre la condición humana, partiendo para ello de una historia escrita por él mismo, situada en la Suecia del siglo XIX. Pese a que ''El rostro'' no es un film tan celebrado como los mencionados, o como ''Persona'', lo cierto es que tiene todas las características que hacen de la obra de este artista un acontecimiento imprescindible. A destacar las interpretaciones de los habituales del director, empezando por el genial Max Von Sydow.
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