1952. Tras el suicidio de una monja de clausura en la abadía rumana de Santa Carta, el Vaticano decide mandar a investigar el suceso a un…
1952. Tras el suicidio de una monja de clausura en la abadía rumana de Santa Carta, el Vaticano decide mandar a investigar el suceso a un sacerdote con un pasado tormentoso y a una novicia que, según la Santa Sede, también 'conoce bien el terreno'.
Comentarios