Dos amantes tienen puntos de vista diferentes sobre el amor y las relaciones.
Mientras Joss Whedon trabajaba en ''Los vengadores'', quiso hacer una pausa de 12 días para realizar un 'divertimento' que estaba en su cabeza desde hacía años: rodar una comedia independiente en blanco y negro en su casa de Santa Mónica y protagonizada por sus amigos. Y así lo hizo, adaptando la trama -aunque no el lenguaje- de la shakespeareana ''Mucho ruido y pocas nueces'' a la época contemporánea. Los reponsables de llevar a cargo este reto fueron todos conocidos del universo Whedon, encabezados por sus tres actores fetiche: los protagonistas de ''Ángel'' y ''Dollhouse'', Amy Acker (''La cabaña del bosque'') y Alexis Denisof (''Buffy, la cazavampiros'', ''Los vengadores''); y un Nathan Fillion(''Firefly'') quien, a pesar de ser el rostro conocido de la serie ''Castle'', los seguidores acérrimos del director siempre lo recordaran por su papel de Caleb, el sádico y misógino villano vestido de cura de la mencionada ficción vampírica.
Como curiosidad, por el poco tiempo que se tenía para filmarla, no hubo ensayos y la mayoría de tomas fueron grabadas a la primera, lo que impregnó la cinta de mucha frescura.
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