El director muestra el mundo de los payasos activistas desde campamentos de refugiados en Palestina, pasando por una iglesia consagrada a…
El director muestra el mundo de los payasos activistas desde campamentos de refugiados en Palestina, pasando por una iglesia consagrada a un pato de goma en Madrid y hasta orfanatos en Rusia, para convertirse en payaso en un grupo comandado por Patch Adams y reflexionar sobre fe, magia, risa, amor y el poder curativo de la actitud de los payasos hacia la vida.
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