Un doctor de avanzada edad que trabaja en un gran hospital vive sumido en la más triste rutina y soledad. Pero todo parece cambiar cuando se ve envuelto en los conflictos de una pareja: él está gravemente enfermo, ella ha quedado embarazada de otro hombre, y la decisión de practicarse o no un aborto puede depender de las esperanzas de vida del marido.
Las angustias de la civilización de hoy, las dificultades de las relaciones, la alienación y la desolación del ser humano son las premisas sobre las que gira Krzysztof Kieslowski en lo que representa su propia declaración de principios y una de las joyas más valiosas del audiovisual del eje soviético. En el segundo de episodio de esta serie inspirada libremente en Los Diez Mandamientos, el desaparecido director polaco plantea un conflicto moral protagonizado por tres personajes cuyas vidas se encuentran en una situación límite.
Personajes cotidianos viven en un complejo habitacional en Varsovia, y aunque cada episodio narra una historia independiente, el conjunto se enriquece mediante algunas claves aparentemente causales.
Cada uno de los Diez Mandamientos dio pie para que el cineasta polaco Krzysztof Kieslowski (conocido también por la trilogía ''Tres colores'', que incluye ''Azul'', ''Blanco'' y ''Rojo'') hiciera en 1988 un trabajo televisivo con el fin de plasmar la desolación y la angustia del ser humano en la sociedad actual en la que vivimos. El resultado fue este particular Decálogo que se convirtió en toda una declaración de principios del desaparecido realizador y en un documento imprescindible del audiovisual europeo de la segunda mitad del siglo XX. Tanto es así, que el realizador de clásicos como ''2001: una odisea en el espacio'' o ''La naranja mecánica'', Stanley Kubrick describió esta serie como la única obra maestra audiovisual que podía nombrar.
A destacar también, la magnífica banda sonora de Zbigniew Preisner, uno de los compositores polacos más conocidos y que ha colaborada varias veces con el realizador.
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