Pete y Maddie solo pueden ver a Theo bajo supervisión de los servicios sociales. Las cosas cada vez están más complicadas para ellos y su abogada está preocupada de cara al juicio. Ahora será la jueza la que tendrá que decidir el futuro del pequeño Theo
Pete y Maddie viven junto a su hijo Theo en Cornualles. Un día les llaman del hospital para decirles que el niño no es su hijo biológico ya que se produjo un intercambio con el bebé de otra pareja. Su vida da un vuelco
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