El equipo de House deberá tratar a un dictador africano que ha caído enfermo
El equipo de House deberá tratar a un político africano que ha caído enfermo. El caso traerá alguno que otro dilema moral, pues el dictador tiene cargos por crímenes contra la Humanidad en su país.
Mientras, Wilson intenta hacer las paces con un vecino con el que está peleado, pero House se entromete y no hace más que empeorar las cosas.
Este episodio cuenta con la presencia estelar de James Earl Jones, un veterano actor de cintas como ''La caza del Octubre Rojo'' o ''Campo de sueños'', cuya poderosa voz provocó que fuera el doblador de uno de los malos más emblemáticos de la gran pantalla: Darth Vader.
House es un irreverente pero brillante diagnosticador, cuya motivación son aquellos casos que son como un rompecabezas que debe resolver para salvar la vida del paciente.
Tras el dramático final de la quinta temporada (House entrando en una institución mental), esta sexta entrega de episodios empieza con más originalidad que nunca. Y es que parece que los guionistas se pusieron las pilas tras ciertas críticas de que la serie se había vuelto un poco monótona y para evitar que las cifras de espectadores continuaran a la baja (en el quinto año en antena, la producción perdió cuatro millones de seguidores y se convirtió en la menos vista de la serie). En esta temporada, House cambia papeles y se convierte en un paciente de un psiquiátrico. Aunque ello no cambiará la personalidad del facultativo, que no dudará en dirigir sus insolentes comentarios a sus nuevos compañeros.
En cuanto el reparto, liderado por Hugh Laurie, repiten los de la anterior entrega a excepción de Kal Penn, quien dejó temporalmente el mundo de la interpretación para dedicarse a la política (se convirtió en el portavoz de la oficina de Enlace Público y Aferes Intergubernamentales de la administración Obama).
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