Un guerrero tracio es reclutado por los romanos para luchar contra Grecia y proteger sus tierras contra los bárbaros. Después de que los romanos rompan el acuerdo que tenían con él, éste se atreve a desafiar a un alto cargo del Imperio. Como castigo, debe enfrentarse a la muerte en la arena de los gladiadores.
Separado de su patria y de la mujer que ama, Espartaco es condenado al brutal mundo de los gladiadores. Pero no todas las batallas se libran en la arena. La traición, la corrupción, y los placeres más sensuales ponen constantemente a prueba a Espartaco.
Medio siglo después de que Kirk Douglas y Stanley Kubrick inmortalizaran el personaje, la historia del tracio convertido en gladiador vuelve a las pantallas. En esta ocasión es la cadena estadounidense Starz la encargada de dar cabida a las aventuras de Espartaco. Protagonizada por un conocido actor en Australia, Andy Whitfield (''Las hermanas McLeod'') y acompañado de Lucy Lawless (''Xena, la princesa guerrera'') como Lucretia, John Hannah (''La Momia'') como Batiatus y Peter Mensah (''300'') como Doctore, la serie mezcla grandes dosis de acción y sexo.
Con una cuidada fotografía que toma una estética de novela gráfica, ''Spartacus: Sangre y arena'' contó con una notable acogida por parte del público. Por ello, la cadena decidió producir una segunda temporada, aunque debido a problemas de salud del protagonista, Starz retrasó los nuevos episodios para crear una precuela de seis entregas.
Comentarios